Concentración Sí y Solo Sí con Reparación

Marzo 7 de 2016.

 

Esta semana aprobamos en Primer Debate de las Comisiones Primeras Conjuntas –de Senado y Cámara- el Proyecto de Ley de Orden Público. Este proyecto modifica la Ley 418 de 1997 de justicia y paz para la dejación de armas, el tránsito a la legalidad y reincorporación a  la vida civil de los miembros de las FARC.

Esta iniciativa busca revivir la autorización que tenía el ejecutivo, para determinar las zonas específicas de ubicación temporal y suspender las órdenes de captura vigentes proferidas contra los miembros del grupo armado organizado. También, será necesario acreditar la calidad de miembro del grupo armado, mediante una lista suscrita por los voceros o representantes, la cual, será recibida y aceptada por el Alto Comisionado para la Paz de buena fe.

En el transcurso de este debate, presenté ante las Comisiones Conjuntas una constancia para que las verificaciones del Alto Comisionado para la Paz sean ampliadas a Entidades del Estado Colombiano que cuentan con información relevante, como la Fiscalía General de la Nación, la Policía Nacional y las Agencias de Inteligencia del Estado Colombiano.     Sin embargo, la opinión pública percibe este proyecto como un renacimiento de la antigua y fallida zona de distensión del Caguán. Zona que en vez de desarrollar actividades para velar por el bienestar y desarrollo de los habitantes, generó un detrimento de los aspectos políticos, económicos y sociales de la región.

Por lo tanto, en aras de evitar un “déjà vu”, las instituciones colombianas, los países verificadores y la ONU, deben estar presentes con el fin de prevenir la manipulación, las presiones a la población por parte de la guerrilla y todo aquello que permita recordar las épocas amargas de San Vicente del Caguán.

Estas zonas de concentración vigiladas de manera efectiva, serán claves para garantizar la paz en el Estado Social de Derecho Colombiano, porque permitirán que las FARC realicen actividades de reparación integral prioritarias para las víctimas. Me refiero a que esas zonas sean el espacio para la verdad, la justicia y las garantías de no repetición que tanto anhelamos.

Menú